IBIZA – Por la experimentación artística en el Mediterráneo

Tras cuatro exitosas ediciones en Valencia, el cuerpo nos pedía más y mayores desafíos. De ahí que decidiéramos reinventarnos para centrar nuestro foco de interés en las propuestas más experimentales. Y para explorar las posibilidades de llevar nuestras ideas y modos de hacer a otras ciudades. Por eso elegimos la isla de Ibiza para esta primera travesía por el Mediterráneo. Un paraíso natural, con un atractivo casco antiguo perfectamente delimitado por las impresionantes murallas que rodean el casco histórico de Dalt Vila. Pero también un referente cultural en el campo de la creatividad y de la libertad de expresión, faceta que ahora mismo se encuentra un tanto eclipsada por los fuegos fatuos del masivo consumo turístico del sol y playa. De ahí la buena recepción que tuvo nuestra propuesta, que planteamos como una primera toma de contacto con esta parte la ciudad. Una confrontación con la realidad cultural de la isla que es la que nos ha permitido sentar las bases para el Intramurs Eivissa de 2019. Evento que ya estamos preparando, junto con otras incursiones en diferentes ciudades de nuestro entorno que próximamente daremos a conocer.

 

Con estas palabras, de Domingo Mestre, resumíamos aquella primera experiencia, en un artículo publicado en Posdata, el suplemento cultural del diario Levante-EMV, con el título “Intramurs enamorado de Ibiza”:

 

Y viceversa, pues el flechazo fue mutuo. Entre el 19 y el 22 de abril organizamos una Trobada d’artistes per la llibertat d’expressió que nos sirvió para presentar nuestras credenciales en la isla e iniciar la creación de una red transmediterránea que facilite la movilidad de los artistas. Y que, a la vez, proporcione mayor visibilidad a nuestras producciones, que como se puede comprobar cada día son más complejas e interesantes. Allí leímos, con el aliento de múltiples bocas, un manifiesto contra la (auto)censura en Distrito Hipérbole. Al día siguiente estuvimos debatiendo, en el Claustro del Monasterio de Santo Domingo, sobre la difícil situación que atraviesa la libertad de expresión. Entre los participantes estaba Pep Tur [además de artista, concejal de Cultura y Patrimonio de la ciudad e invitado de lujo para esta edición de Intramurs València]), Marisol Salanova, Nora Albert, Biel Mesquida, Lluci Juan y muchos otros creadores de Ibiza, Mallorca, Barcelona y Valencia.

 

También montamos una exposición en el Refectorio que incluía la obra –y la presencia- de valencianos bien conocidos como Pol Coronado, Mavi Escamilla, Jorge Carla o Víctor Bonet. Como no pudimos traer a todos los que nos hubiera gustado, muchos estuvieron con nosotros a través de entrevistas previas o de aportaciones al fanzine “La Mordassa” de Cataclistics y al blog Contracensura.com, la herramienta de autodefensa artística que hemos creado para la ocasión. Eugenio Merino, Juan Domingo, Mario Gutiérrez Cru y Antonia Ávalos (procesada como organizadora de la procesión feminista del Coño Insumiso en Sevilla y Málaga) fueron los entrevistados. Además, nuestro desembarco en la isla incluía “Simulacro III”, una espectacular acción de limpieza de los fondos marinos organizada por Carlos Llavata con la colaboración de un grupo de submarinistas de Voluntarios sin Fronteras. [Y, posteriormente, la basura recogida fue envasada al vacío y ofrecida como souvenir artístico a los visitantes de nuestra exposición y a los turistas que deambulaban por la parte antigua de la ciudad].

 

El evento lo cerramos con otra acción colectiva, inspirada en la ilustración que Janice Martins realizó para el encuentro. Consistía en una parodia artística del videoclip Baby, baby, baby, del dúo Make The Girl Dance. Con esta intención, algunos participantes de la Trobada, junto a voluntarios locales, paseamos desnudos, pero irónicamente autocensurados, por las calles de Dalt Vila y alrededores. La situación actual es tan surrealista que, pese a contar con la colaboración del Ayuntamiento y de la policía local, despistados miembros de la policía nacional intentaron censurarla, pese a que en este caso carecían de competencias para ello. Una “creativa” intervención, la de estos agentes, que sirvió para despejar cualquier duda sobre la pertinencia –e incluso la necesidad- de acciones y reacciones como la nuestra.

 

Durante todo el encuentro, hablamos de las muy diferentes formas en las que la autocensura se está instalando en nuestras vidas. Fenómeno que supera el marco legal, como señaló acertadamente Tur, para extenderse al ámbito de las retorcidas interpretaciones de algunos jueces, tal como cada día estamos viviendo. Se señaló también la situación de indefensión en la que nos colocan quienes tienen la capacidad de destruir con sus decisiones no solo el presente sino también nuestro futuro. Inquisidora maniobra de amedrentamiento global que está recurriendo a muy diversas formas de coacción, como las elevadas multas y penas de cárcel o la arbitraria interpretación de normativas.

 

Para finalizar, quiero destacar que todos coincidimos al diagnosticar la gravedad de la situación y concluimos que la única forma de luchar contra la actual campaña del miedo es el apoyo mutuo y la reacción colectiva frente a los excesos del poder. Por ello, quiero aprovechar para pedir desde aquí, al igual que hicimos allí, el apoyo y la comprensión de quienes ostentan responsabilidades políticas en materia de cultura. Pues en sus manos está que la creación artística siga fluyendo y expresándose libremente, para poner en cuestión los límites de lo posible, o se marchite repitiendo, de forma acrítica y obediente, los viejos tópicos. Por eso, la próxima edición de Intramurs será atópica o no será.

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