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Los Torreznos, Madrid

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Arte con sangre entra

 

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No son actores, pero actúan en teatros desde hace más dos décadas. Tampoco son pintores ni escultores ni fotógrafos ni videoartistas, pero sus obras se han visto en museos de varios países y se mostraron en la Bienal de Arte de Venecia de 2007. Se llaman Los Torreznos y se declaran abiertamente performers, sin miedo al rechazo que ese término puede provocar en el gran público. “Es cierto que la performance, como ejercicio de exploración de los límites del cuerpo y la realidad, ha estado siempre muy asociada al dolor o el sufrimiento. Pero se ha limado mucho con los años. Se ha suavizado, es más accesible. Nosotros la entendemos como el lugar perfecto para la creación: al no tener que seguir las reglas del mercado ni códigos de ningún género, ni escénico ni artístico, nos da libertad para hacer lo que se nos ocurra”, explica Rafael Lamata, uno de los dos miembros de Los Torreznos.

La materia prima de Los Torreznos es la palabra. Básicamente, como se les describía en el catálogo de la exposición que les dedicó el Centro de Arte 2 de Mayo de Madrid hace dos años, Los Torreznos son dos tipos que hablan en una escena. Escogen un tema, lo analizan, le dan vueltas, lo retuercen con las palabras y lo llevan al extremo hasta descubrir sus significados o sinsentidos más profundos. Así lo hicieron en trabajos anteriores como La cultura, El dinero o La noche electoral y lo hacen también en La Realidad. En esta ocasión, parten de los objetos concretos que se encuentran al comienzo de la performance, desde los focos hasta el público, para llegar hasta la realidad abstracta. Hay acciones improvisadas, pero siempre con una estructura predefinida.

Jaime Vallaure, el compañero de Rafael Lamata en Los Torreznos, coincide en que este tipo de manifestación artística atraviesa uno de sus mejores momentos en España. “La performance se ha mantenido tradicionalmente en un submundo artístico de difícil acceso. Es este país floreció en los 80 y 90 gracias al Espacio P de Pedro Garhel, pero siempre ha sido muy minoritaria”, afirma Vallaure. “Solo con la aparición en los últimos años de instituciones como La Casa Encendida o el Matadero de Madrid, que le dedican programas específicos, ha aumentado su visibilidad. Y eso, a su vez, está impulsando nuevos proyectos”, continúa Vallaure. En otras ciudades también se han abierto huecos, como El Mercat de les Flors en Barcelona o Las Naves en Valencia.

Rafael Lamata (Valencia 1959) y Jaime Vallaure (Asturias 1965) se conocieron en 1990 en un taller de Isidoro Valcárcel Medina en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Habiendo empezado a trabajar en teatro y performance (Lamata) y en arte y video (Vallaure), desarrollaron a partir de allí una serie de colaboraciones puntuales en el ámbito del arte de acción hasta crear, en 1993, con Daniela Mússico la pieza ABC de la Performance, cuya versión en video se publicó en 1995. Antes de iniciar su colaboración bajo el nombre de Los Torreznos en 1999, los artistas fueron miembros fundadores y componentes activos de Zona de Acción Temporal (ZAT) entre 1997 y 1998; de 2000 a 2005 colaboraron además en Circo Interior Bruto.

Según su biografía, Los Torreznos son una herramienta de comunicación sobre lo social, lo político y las costumbres más arraigadas. Trabajan desde la realidad más directa, incluida la familiar, traduciendo al lenguaje contemporáneo temas que forman parte de la cotidianeidad más absoluta.

La intención de su trabajo se orienta hacia la búsqueda y la experimentación expresiva a través de formas sencillas como son, el gesto, el lenguaje y la presencia. Formas, que en primera instancia son accesibles a cualquier persona y no sólo a aquellos especialistas en los lenguajes del arte contemporáneo. Utilizan el humor y tratan contenidos que reflejan el devenir cotidiano, lo que cualquier persona puede vivir. Su obra se desarrolla a través de diversos formatos tanto de carácter presencial (performance o arte de acción) como multimedia (vídeo, piezas sonoras).

Desde su participación, con la video-performance Election Night en el Pabellón Español de la Bienal de Venecia de 2007Los Torreznos se han convertido en dos de los artistas españoles con más presencia en el circuito artístico internacional.

La primera exposición individual del colectivo madrileño producida por el CA2M bajo el título Los Torreznos: Cuatrocientos setenta y tres millones trescientos cincuenta y tres mil ochocientos noventa segundos (en alusión al tiempo que llevan trabajando juntos), no es una retrospectiva al uso. En lugar de un determinado número de obras expuestas en una sala, la muestra se compone de una serie de intervenciones en diferentes lugares del museo y de varias acciones puntuales.

El capítulo de Metrópolis dedicado a Los Torreznos también presenta una ligera variación de formato: la obra 35 minutos (2007) asume, junto a la entrevista con los artistas, el papel de guía a lo largo del programa que en esta ocasión dura 35 minutos.  Incluye, además de fragmentos de los trabajos en video Election Night (2007), Los Suicidas (2013) y Ejercicios para cruzar fronteras (2008), grabaciones de las acciones puntuales Las posiciones (2012) y La visita guiada (2014), y de las intervenciones El Reloj (2007) y El futuro (2014), en los ascensores y el periódico del museo, respectivamente.

  • Los Torreznos. Cuatrocientos setenta y tres millones trescientos cincuenta y tres mil ochocientos noventa segundos se clausura el 18 de mayo con la performance La Economía en el CA2M de Móstoles. (http://www.ca2m.org/es/presentes/los-torreznos)